DE BODA SINTIÉNDOTE TU MISMA

Parece que todas tenemos más o menos controlado qué ponernos en nuestro día a día. Tenemos algunos conjuntos ya seleccionados que repetimos sin problema, con los que nos sentimos cómodas para ir al trabajo, además de otros para el fin de semana, con sus accesorios y complementos elegidos… y todo fluye; pero de repente nos invitan a una boda y saltan las alarmas: ¡socorro!¡tengo que pensar en qué me voy a poner! y empiezan todas las dudas al respecto; ¿se me verá demasiado informal?¿o puede que excesivamente arreglada? ¿utilizo algo de lo que ya tengo en casa o me compro todo nuevo? ¿Vestido, falda, pantalón? Y así hasta que le hemos dado mil vueltas.

Y entonces llega el momento de calmarse y empezar por el principio, como siempre. Así que teniendo en cuenta el tipo de boda y dónde se celebra lo mejor es buscar en el armario si hay algo que nos apetezca “reciclar”, puede que sea un zapato muy cómodo o un bolso, o alguna joyita. Toca probarlo y asegurar-nos de que realmente nos vale y nos gusta como sienta.

Y a partir de esta prenda o pieza podemos comenzar a “construir” el resto del estilismo. Y así es cómo yo empecé a pensar en qué llevaría a la boda de unos amigos. Tenía clarísimo que el look giraría en torno a una falda que estaba esperando su momento en el armario desde hace mas de un año. Se trata de una falda espectacular que me compré en Ted Baker el año pasado, porque me enamoré de ella y me pareció ideal para una boda que teníamos entonces. Pero en seguida me quedé embarazada y llegado el momento vi que no me quedaba, así que la guardé para otra ocasión. Al tratarse de una falda con cuerpo y vuelo, el resto de los elementos me parece que pueden ser mas neutros y ligeros, por ello la combiné con un body rosa a juego con las tonalidades de las flores y un pequeño bolso que compré con la  misma tela.

A la hora de elegir los zapatos estuve barajando varias opciones: sandalia fucsia, zapato rosa o nude, sandalia azul cielo… pero finalmente me decanté por esta sandalia en un color oro rosado que queda ideal con el detalle de la cremallera de la falda (también en oro rosa) y la cadena del bolso.

Y como detalle final la diadema. Últimamente se han convertido en un complemento muy recurrente para mí y me pareció la ocasión perfecta para usar esta a tope de “brilli brilli”. Eso sí, entonces tocaba ir mucho más discreta con el resto, para seguir sintiéndome yo misma y no verme demasiado recargada ni disfrazada, porque aunque una boda es una ocasión muy especial, no hay motivo para perder nuestra esencia ni para pasarnos a un estilo con el que no nos sintamos cómodas. La chaqueta le decidí en el último momento y aunque es muy neutra me gusta el toque “austero” que le da al estilismo.

Contadme, ¿alguna vez habéis ido a una boda pensando en que no respetabais vuestra esencia? ¿Sintiéndoos un poco disfrazadas e incómodas?

Por cierto, siento que las fotos están bastante movidas y borrosas, pero resultó complicado buscar un momentito para hacerlas yendo a la boda con los dos peques; un poco más y no nos da tiempo 🙁

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Diadema Zara, blazer Zara (muy similar), body Even&Odd, falda Ted Baker (old), bolso Ted Baker (en otro color), sandalias Menbur

 

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